El alumno que queremos formar
Se puede apuntar al perfil del alumno que queremos a través de la direccionalidad, características y gradualidad de los procesos educativos que se dan en los colegios. Nuestros procesos educativos deben buscar el desarrollo integral, equilibrado y armónico del estudiante en las dimensiones: afectiva, ética, corporal, espiritual, cognitiva, estética, socio-política, comunicativa y eco-ambiental.
Estas dimensiones deben permear e inspirar los criterios y principios con los cuales se planifican y ejecutan todas las acciones educativas. El resultado de esto son unas competencias que permiten ir definiendo progresivamente el tipo de personas que aspiran formar nuestros colegios.
A continuación se presentan cada una de las dimensiones de la formación integral con su competencia fundamental asociada que se espera que alcance el egresado:
- Ética: Capaz de tomar decisiones libres, responsables y autónomas.
- Espiritual: Capaz de un compromiso cristiano en su opción de vida.
- Cognitiva: Capaz de desarrollar un pensamiento profundo, propio, crítico y abierto al diálogo, y comprender y aplicar creativamente los saberes en la interacción consigo mismo, los demás y el entorno.
- Comunicativa: Capaz de interactuar significativamente e interpretar mensajes con sentido crítico.
- Afectiva: Capaz de amar, amarse y expresar el amor en sus relaciones interpersonales.
- Estética: Capaz de desarrollar y expresar creativamente su sensibilidad para apreciar y transformar el entorno.
- Corporal: Capaz de valorar, desarrollar y expresar con respeto su corporalidad.
- Sociopolítica: Capaz de asumir un compromiso inclusivo, solidario y comunitario en la construcción de una sociedad más justa y participativa.
- Ecoambiental: Capaz de contemplar, cuidar y valorar el medio ambiente e interactuar con él de manera racional y constructiva.









